
ACTO DE CONSTRICCIÓN
Un temblor de historia nos maldice
cuando se cierne el hombre.
Escalofríos de luz y sangre
y de gritos; a veces, del misterio.
Volvamos, pues, a la raíz secreta,
a no buscar el aire del azor
sino la niebla a nuestra altura.
Volvamos cada hombre a su lugar,
cada instinto a su razón pequeña.
© 2004 Esteban Martínez. Tots els drets reservats.
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