Con este poemario Esteban Martínez consiguió el accésit del Julio Tovar 2003. El libro presenta XXV Nocturnos en los que se da cabida a temas diversos pero siempre volviendo a un lirismo sorpresivo. El lenguaje recrea la realidad dándole, en definitiva, una nueva perspectiva, no siempre generosa. Después, el libro contiene una serie de poemas bajo el título Insomnios y disidencias que, sin concesiones, plantea la realidad del símbolo. Son poemas breves pero contundentes. Sin duda, a diferencia de poetas de su generación, el autor se aleja voluntariamente de la literalidad de la experiencia como punto de partida y de llegada de la poesía. |